Cuando comenzó solía pensar que nada me iba a hacer feliz y luego me hiciste sentir tan bien, tan satisfecha, tan afortunada que ni siquiera entiendo bien la razón.
Yo adoraba cada parte de ti; tus tonterías, tu timidez, tus inseguridades. Cuándo sonreías, fingías, cuando te dejabas un poco de barba.
Era tan sencillo imaginar que estabas conmigo a mi lado y que nos entendíamos como antes, nos reíamos como antes. Antes.
Si, y yo quise decírtelo, tu sabías que yo te quería era mas que obvio pero simplemente no quisiste hacer nada al respecto y me dejaste sola lidiando con todos esos pensamientos y sentimientos … tan expuesta a eso que sabías que me hacia daño
Pero … YA NO HAY NADA.
